VASILI ALEXÉEV

El hombre más fuerte del mundo

Soy uno de esos para los que “Vasili Alexéev” y “halterofilia” tienen idéntico significado. De hecho, este gigante soviético es el primer levantador de peso que recuerdo, lo que no es sorprendente en modo alguno puesto que en España, en la década de los 70, sólo informaban de halterofilia cuando Alexéev llevaba a cabo una de sus gestas. Y no siempre.

Vasili alexveev periodico

En mayo de 1975 compré por primera vez “Las Pesas. Físico-Culturismo y Halterofilia”. Acababa de terminar con los doce cuadernillos de entrenamiento que, mes a mes, me habían enviado del curso “Sansón-Institut”. La portada de la revista me llamó la atención porque creí que, con lo que anunciaban, podría dar continuidad a aquel plan de ejercicio físico que había llevado durante un año. Me costó reunir las 30 pesetas que costaba, pero la compré. No encontré lo que buscaba, pero me encontré con lo que no buscaba, aunque en aquellos momentos no era lo que buscaba.

 “Vasili Alexeev, acaba de batir su récord mundial, lo que además de convertirle en el hombre más fuerte del mundo, también le ha convertido en el recordman de marcas mundiales. Nadie, como este colosal soviético de 150 kilos de peso, había conseguido tantos éxitos como este rey de la halterofilia, considerado ya un mito y no sólo en la U.R.S.S., sino en el mundo entero.

“Dentro de los llamados deportes minoritarios, Alexeev ha llegado a asombrar a millones de aficionados que apenas conocen los difíciles secretos de la disciplina que practica”.

Esa era la grandeza de Alexeev: no dejaba indiferente a nadie. Para los entendidos no había lugar a dudas, era el mejor. Y los que no sabíamos nada de halterofilia lo único que podíamos hacer era quedarnos con la boca abierta. Por supuesto que hablaban esos que siempre creen tener respuesta para todo, o que se sienten con licencia para criticarlo; y, claro está, le achacaban que estaba muy gordo. Pero es algo inevitable. Como dijo Rafael Gómez Ortega “El Gallo”, cuando le dijeron quién era José Ortega y Gasset: “Hay gente pa to” [1]

Vasili alexveev cargada

Para los dirigentes deportivos de la extinta U.R.S.S. ganar la categoría superpesada en halterofilia, ya fuese en el Campeonato del Mundo o en los Juegos Olímpicos, era una cuestión de honor y prestigio. Se consideraba que el vencedor en este peso era el hombre más fuerte del mundo, el heredero de aquella tradición que en el siglo XIX habían empezado a establecer aquellos superhombres que dirimían sus diferencias en duelos personales.

Desde la vuelta a la actividad competitiva en 1946, una vez concluida la II Guerra Mundial, los levantadores de EE.UU. no habían dejado resquicio para que nadie se acercase a lo más alto del pódium de la categoría máxima en los dos grandes eventos. El dominio de John Davis, imbatible desde entonces, sólo fue capaz de romperlo el canadiense Doug Hepburn en 1953, pero la irrupción primero de Norbert Schemansky y después de Paul Anderson, devolvió de inmediato a los yanquis a la cima. Y en ella se mantuvieron hasta 1956. Hubo competiciones en las que incluso se adueñaron del oro y la plata. Los escasos atisbos soviéticos para tratar de romper ese muro se limitaron a las dos platas logradas por Jacob Kucenko en 1946 y 1950. Y respecto al récord mundial, el dominio de los chicos del “Tío Sam” fue incluso más abrumador. Desde 1946 y hasta 1955, Davis primero y Schemansky y Anderson después, llevaron el tope de los tres levantamientos desde 435 kilos hasta 512,5 kilos. Este récord se mantuvo vigente hasta 1960.

Pero las cosas cambiaron a partir de 1957. Ese año, en el Campeonato del Mundo celebrado en Teherán, los levantadores de la URSS se hicieron con seis medallas de oro[2]. Una de las más celebradas, si no la que más, fue la de Alexei Medvedev en +90 kilos. No hubo estadounidenses en el pódium, ni tampoco récord mundial, pero fue el inicio de un dominio, apabullante, de los hombres fuertes soviéticos que gracias al propio Medvedev[3] y continuado por Vlasov y Zhabotinsky, se mantuvo hasta los Juegos Olímpicos de México 1968 inclusive. Así que, cuando Leonid Zhabotinsky hubo de ceder, en el mundial de Varsovia-69, “…por sus dolores agudos en la espalda”, ante Joe Dube, y la representación soviética hubo de conformarse con la tercera posición de Stanislav Batishchev (Zhabotinsky alcanzó un bronce en arrancada), todos los pronósticos giraban en torno a quién iba a ser el hombre que iba a recuperar el preciado título para los soviéticos.

“…yo escribí en el periódico Sovietsky Sport que de los levantadores soviéticos sólo Zhabotinski era capaz de recuperar el título máximo. Chuzhin me dijo:

– ¡Te equivocas! Hay un muchacho que asombrará al mundo. ¡Vamos a Velíkie Luki y lo verás!

No le creía a Chuzhin y por eso no fue testigo del triunfo de Alexéev, quien el 24 de enero de 1970 en las competiciones de Velíkie Luki ¡implantó cuatro récords mundiales!” [4]

Vasili alexveev dos tiempos

Vasili Ivanovich Alexéev (escrito también Alexeyev, Alekséyev o de otras formas similares) nació el 7 de enero de 1942 en la aldea de Pokrovo-Shishkino, en la región de Riazan. Fue el tercer chico de una familia de cuatro hermanos y el más pequeño. Antes iban Alexander, Alexis y su hermana Nina. Se calificaba así mismo como un chico ordenado, que “ponía empeño en los estudios”. Con once años se despidió de su localidad natal ya que la familia se trasladó al norte, a Rochegda, donde su padre trabajaba en la tala de bosques. Y no tardó mucho Vasily, mucho más fuerte y corpulento que los chicos de su edad, en ayudar a su padre. Principalmente en los veranos, durante las vacaciones de la escuela. Siempre consideró que este trabajo le vino muy bien para su posterior desempeño en halterofilia.

“No le tengo miedo a la pesada barra tal vez porque ya desde niño con inaudito entusiasmo agarraba los troncos más grandes” [5]

Empezó a probar sus fuerzas de un modo que era común en aquellos años: levantando las ruedas de vagonetas, unidas por el eje a modo de barra. Pero, como el deporte le encantaba no se limitó a levantar: practicaba atletismo (saltos de altura y longitud) y también jugaba a voleibol.

Acorde a lo que hacía en su tiempo de vacaciones, cuando acabó en la escuela ingresó en el “Instituto de Técnica Forestal” de Arjanguelsk. Había continuado con sus levantamientos “caseros”…

Vasili alexveev Jerk

 “Llené la casa de chatarra. Traje de todas partes cerca de una tonelada de ruedas y engranajes. Hice algo parecido a una barra y me entrenaba apenas tenía un minuto libre. Los adultos llamaban a eso travesura, y yo lamentaba que tuviera tan poco tiempo para tal “travesura”. Me ejercitaba poco. Debía pensar más en el trabajo que en los entrenamientos”. [6]

… pero como en el Instituto había una sección de pesas, la mejor de la región, pensó que lo mejor era dirigirse allí. Tenía ganas de conocer a verdaderos halterófilos y de poder levantar una barra auténtica. No se consideraba ni muchos menos una persona débil. Nadie lo hubiera dicho de alguien que medía 1,82 m. y pesaba 93 kilos. Llegó con la idea de sorprender a los que estuviesen allí. Subió 75 kilos y se sintió muy bien, pero cuando llegó un “pequeño” de 52 kilos y levantó lo mismo que él, pensó que  estaba en el lugar equivocado. Le animaron, le aseguraron que trabajando todo podría cambiar y acabó ese “primer entrenamiento de halterofilia” de su vida como pudo. Pensó: “Si empiezo algo, no lo dejo hasta el final”, pero cuando al día siguiente se levantó, con todo el cuerpo dolorido, se dio cuenta de que tenía mucho trabajo por delante:

“Tendré que levantar mucho, que comer más… pero, ¿para qué? No tengo talente para esto”. [7]

Decidió buscar algo más “fácil”. Fue a la pista de atletismo y probó los lanzamientos. Momentáneamente le gustaron, pero entendió que tampoco era lo suyo. Le dijeron que era demasiado grande para la gimnasia. Probó con el baloncesto, pero no acabó de convencerle. Volvió al voleibol, que le había gustado desde que era un niño. Y estuvo en un tris de abandonar la halterofilia para siempre, pero hacía falta un peso grande para completar el equipo de su facultad que intentaba clasificar para la Spartakiada y sus compañeros le pidieron que participara. Para su sorpresa, quedó primero entre los pesos semipesados. Sus primeras marcas oficiales fueron 75 kilos en fuerza, 75 kilos en arrancada y 95 kilos en dos tiempos, para un total de 245 kilos. Corría enero de 1961. El profesor de Educación Física, Semion Mileiko, un enamorado de la halterofilia, hablo con él.

“Si lo que quieres es ser fuerte, levanta peso. El voleibol es juego. Te propongo que entrenes un tiempo con pesas y, después, deja  que tu corazón elija”. [8]

Vasili alexveev cargada y jerk

Volvió a los hierros con un solo objetivo en su mente: superarse a sí mismo, vencer sus debilidades. Su ansia de ser el mejor fue lo que le llevó a derribar todos los obstáculos. Así era Vasili Alexéev. Cada sesión de entrenamiento, un reto. Sabía que entraba en el gimnasio para hacer Fuerza, Arrancada y Dos Tiempos, pero para levantar más de lo que había levantado semanas atrás. Una pequeña victoria era una victoria.

Incluso desde el principio a Vasili le gustó entrenar a su manera. Levantaba con confianza y sin ponerse límites. Subió su total a 315 kilos, en ese año de 1961, y ganó algunas competiciones locales. Pero las cosas no eran fáciles. Tenía que dedicar muchas horas al estudio y no podía trabajar como quería. No pudo competir durante 1962.

Cuando regresó a casa de sus padres conoció a una joven economista de 20 años de nombre premonitorio: Olimpiada. Pronto se comprometieron y se casaron con la aprobación de sus padres. Y llegaron Sergei y Dmitri, sus hijos. Pero no se olvidó de la halterofilia.

Vasili alexveev podium

Después de un año de entrenamiento continuado, Vasili mejoró tanto que cumplió los requisitos para ser considerado “Maestro del Deporte” (un sistema de calificación que se empleaba en la URSS). Sin embargo, la administración deportiva no creyó posible que en la zona donde él vivía pudiese surgir nadie que alcanzase esa calificación en halterofilia. Así que no le concedieron ese estatus honorario.

“Entonces levanté 442, 5 kilos. Pero ellos, por alguna razón, todavía no confiaban en mí. Yo sí creía en mí. Me sentía preparado para hacer un total de 500 kilos, que entonces era una marca muy buena. El primero que apoyó mis esfuerzos fue Alexander Chuzin, un entrenador de mi sindicato. Nos conocimos en una competición en la que fallé estrepitosamente en el movimiento de fuerza. “¿Quién va a creer en mi así?”, pensé. Nunca entendí que es lo que Chuzin vio en mí. Me invitó a unirme a su grupo. No me cerró la puerta a eventos importantes, me la abrió todo lo que pudo”. [9]

Uno de esos eventos importantes llegó poco después de la competición de Velikie Luki, aquella en la que estableció sus cuatro primeras plusmarcas mundiales. Apenas dos meses después, el 18 de marzo de 1970, en Minsk, Alexéev derribó una de esas barreras que parecían fuera del alcance de un ser humano. Tras los dos primeros movimientos su subtotal había llegado a 382,5 kilos: 212,5 en Fuerza y 170 en Arrancada. ¿Era posible alcanzar los 600 kilos?

 “Alexeev entró muy decidido, abrió directamente con 217,5 kilos”, dice Tamás Aján, presidente de la IWF, quien estaba presente Minsk en su calidad de secretario general de la Federación Húngara de Halterofilia. “Lo levantó sin dificultad. Y lo que ocurrió entonces fue indescriptible. Se vivió un auténtico frenesí, con el público saltando y aplaudiendo; levantadores y oficiales se abrazaban unos a otros. Todos sabíamos que éramos testigos de la historia del deporte. Feliz como estaba, Alexeev dejó de levantar y renunció a sus dos últimos intentos. Los 600 kilos habían llegado de cinco intentos válidos.” [10]

Fue Vasili Alexéev, por supuesto, quien recuperó el oro mundial para la Unión Soviética. En Columbus, sus 612,5 kilos fueron mucho para sus rivales. Lo mismo que pasó en los mundiales de Lima-71, La Habana-73 (ya sin “Fuerza”), Manila-74, Moscú-75 o Stuttgart-77. O en los campeonatos de Europa celebrados entre 1970 y 1978, con la excepción de 1976. En uno de ellos, en el de 1973, el primero tras quedarse la halterofilia con sólo Arrancada y Dos Tiempos, “tuvimos” (yo, con once años, no pude) la ocasión de verle en España:

Vasili alexveev campeon

“Se comentaba que al eliminar el Press los problemas de Alexeev iban a ser mayores para mantenerse en lo más alto, pero lo cierto fue que ganó la competición con facilidad, estableciendo además un nuevo récord mundial en Dos Tiempos con 240 kilos”. [11]

Cuando estaba acabando el siglo XX se abrieron debates para “decidir” quién había sido el hombre más fuerte de esos cien años. Como es natural, no hubo acuerdo. Recuerdo que a mí me preguntó Iñaki Perurena cuál era mi elección. Cuando le respondía que Vasily Alexéev, suspiró y me dijo: “Estamos de acuerdo”. Aunque a gente de edad parecida a la mía y a la de Iñaki, que no hubiesen vivido en una atmósfera muy yanqui, pudiera sorprenderle, había muchos que no estaban de acuerdo. Sobre todo en EE.UU. se sostenía la candidatura de Paul Anderson. Nosotros opinábamos que debía ser por su carisma y, quizá,  porque fue el primer “superpesado” que pisó una plataforma de levantamiento, porque por hazañas deportivas, y sin salir de aquel país, Bill Kazmaier, parecía mucho mejor ejemplo que Anderson. Sus partidarios, sin embargo, alegaban la versatilidad de Anderson en contra de la especialización de Alexéev. No constan, a mí al menos, las marcas en ejercicios complementarios del ruso, pero no era cierto eso de que sólo tenía el registro halterófilo. Terry Todd me contó cómo surgió el levantamiento de Arrancada a una mano que Vasily tuvo que hacer en Las Vegas, durante un programa de televisión.[12]

Vasili alexveev gordo paseando

“Conocía a Alexéev y, aunque Sports Illustrated había mandado a una redactora a cubrir el programa, conseguí poder ir también como enviado por la  revista. Cuando llegué, subí a la habitación de Vasily, ya le conocía de antes, le llevé un número de la revista “Iron Man” en la que había un artículo sobre él. Al poco llegó Bruce Wilhem, se saludaron y, al ver la revista, Bruce se la pidió para verla. Vasily se la dejó, pero le dijo que se la devolviera cuando la hubiese visto. Empezaron a jugar, que si te la doy, que si no, cuando Vasily encajó su mano derecha en el marco de la puerta. Enseguida nos dimos cuenta que se había hecho daño de verdad. Había que buscar una solución. Imagínate, la gente de la televisión, los dirigentes del séquito ruso… ¡Nadie sabía qué hacer! Se me ocurrió que podía intentar el récord que tenía Rigoulot haciendo Arrancada a una mano. Al fin y al cabo había sido un levantamiento olímpico y el programa iba de intentar records.

Le infiltraron para ver si se recuperaba, pero al día siguiente estaba incluso peor. Vasily decidió que iba a intentar el levantamiento a una mano. No lo había hecho nunca, empezó a probar en la sala de calentamiento. Hizo 90 kilos en su primer intento, 100 en el segundo, que salieron muy bien, pero 105 no pudo levantarlos. El récord de Rigoulot era de 115 kilos. Se puede pensar que 100 kilos a una mano para un hombre de más de 160 kilos no era gran cosa, pero para alguien que no lo haya practicado nunca, como era el caso de Alexéev, es un logro tremendo. Si no lo has hecho nunca, es difícil entenderlo”

Sí he practicado ese levantamiento y puedo asegurar que de fácil no tiene nada. Para empezar, equilibrar una barra de 2,2 metros en una mano es todo un reto. Si después hay que ponerle peso… Yo no siquiera llegué a la mitad de lo que hizo Alexéev. Y decir que peso la mitad que él no es un consuelo.

El broche a su carrera fueron  los oros olímpicos de Munich-72 y Montreal-76, y los ochenta récords mundiales conseguidos, con 236,5 kilos en Fuerza (Tallin, 1972), 190 kilos en Arrancada (Podolsk, 1977 -este levantamiento no fue récord mundial-), 256 kilos en Dos Tiempos (Moscú, 1977) y 645 kilos en la suma de tres levantamientos (Tallin, 1972) y 445 kilos con dos (Podolsk, 1977), como mejores levantamientos. Ocho años en lo más alto. Si llegó ahí el 24 de enero de 1970 en Velikie Luki, se podría decir que el 25 de septiembre de 1977, cuando ganó la medalla de oro en el mundial de Stuttgart, se puso fin a su ciclo victorioso. O el 1 de noviembre de ese mismo año, en Moscú, cuando estableció la última de sus grandes marcas: 256 kilos en Dos Tiempos. Y a pesar de ese impresionante historial, Vasili Alexéev no estaba satisfecho con lo que había hecho.

“¡Cómo podría estarlo! Yo sabía muy bien cuál era mi potencial. Pude haber logrado cientos de marcas mundiales con facilidad al igual que hubiese logrado más títulos de campeón mundial y debí haber ganado una tercera medalla de oro olímpica.

En el arranque tuve la capacidad de hacer 200 kg y en el envión mi meta eran los 270 kg. Solo piense lo que un envión de 270 kg hubiese significado  en  1980, considerando que años después Taranenko levantó 266 kg y esa marca no se ha superado aún” [13]

Sus metas eran ambiciosas, pero a partir de 1978, según manifestó, no pudo luchar por superarlas…

“Desde el año 1978, ¡ciertos individuos trataron de destruir mi carrera! No fui yo el que renunciara, sino ciertos grupos simplemente no me permitieron probar que yo era capaz de mucho más… comenzaron una guerra sin cuartel contra mí. Les puedo asegurar responsablemente que levantaron cargos criminales en mi contra. Ya antes del Campeonato Mundial de 1978 un individuo llamado Rykov, asignado por el Partido, mezcló cierta substancia especial en mi bebida para ponerme débil. La bebida fue llevada a mí y yo la tomé sin sospechar y me convirtió en inútil como competidor.” [14]

Tras ganar el Europeo en 1978, en Havirov (Checoslovaquia), Vasily Alexéev disputó el Campeonato Mundial que se celebró en Gettysburg. Tras la Arrancada, con 185 kilos, estaba en cuarta posición tras Rakhmanov (187,5), Plachkov (187,5) y Heuser (también con 185). Estaba en una disposición excelente para ganar su séptimo Mundial consecutivo (noveno si tenemos en cuenta que la IWF empezó a considerar también como título mundial los Juegos Olímpicos). Plachkov quedó descartado de la lucha al conseguir 220 kilos en Dos Tiempos. Rakhmanov abrió con 230 kilos, que no le resultaron especialmente fáciles. Heuser abrió con 235 kilos, poniéndose en primer lugar. El otro alemán democrático, Gerd Bonk, que había empezado el Dos Tiempos con 217,5 kilos, saltó a 235 kilos. Cargó bien, pero falló el Jerk. Pero aún le quedaba un intento que aprovechó. Rakhmanov, tras haber fallado su segundo intento también con 235, fue a por 237,5 kilos para conseguir el oro en Dos Tiempos y parcialmente en el total, pero ninguno de los dos movimientos fue bueno. Quedaban sólo Vasily, y sus tres intentos, y Jürgen Heuser, que disponía de dos.

“Todo estaba listo para que Alexeev ganara su noveno campeonato mundial. Necesitaba 237,5, muy por debajo de su récord mundial, y por supuesto todos esperábamos que lo lograra. También Vasili. Salió, lo cargó con su acostumbrada facilidad, y entonces ocurrió algo extraño. Mientras recuperaba la sentadilla, un bulto del tamaño de una pelota de golf apareció en su muslo. El pobre Vasili intentó el jerk, pero no estuvo ni cerca de conseguirlo, debido a lo que más tarde supimos fue un desgarro muscular en el muslo. Mientras cojeaba, un tremendo murmullo surgió del público;  todos hablaban con su compañero de localidad, tratando de averiguar qué iba a hacer. Todos esperamos impacientes. Heuser intentó 240 pero en las dos ocasiones no llegó a cargar la barra. Sólo quedaba Alexeev. Primero se anunció que quería 242,5, y luego 245. Pero el tiempo pasaba y era obvio que se trataba de una táctica para ganar tiempo mientras sus entrenadores trabajaban en su pierna. Finalmente, un oficial salió corriendo y anunció que Alexeev se había retirado. En medio del impresionante silencio del público, los alemanes del este enloquecieron, porque sabían que Heuser era el nuevo campeón, ganando por peso corporal a Rakhmanov. El compañero de equipo de Heuser, Gerd Bonk, fue tercero”. [15]

Vasili alexveev firmando autografo

Recientemente he leído[16] que la lesión no fue tal y que todo se debió a un truco para no pasar el control anti-dóping en Estados Unidos. Si alguien no se fía de la versión de Bruce Klemens, Terry Todd, que junto a su mujer Jan, le llevó en coche hasta el hotel y estuvo allí con Vasily unas cuantas horas, asegura que lo que ocurrió en Gettysburg:

“…[esa] rotura muscular en su cadera, [fue una] lesión que realmente acabó con su carrera”. [17]

A pesar de todo se recuperó y estuvo en la línea de salida en los Juegos Olímpicos de Moscú, buscando algo que hasta entonces nadie había conseguido: tres oros olímpicos en halterofilia.

 “Las acciones drásticas contra mí parecían no tener fin. ¡Fui literalmente envenenado otra vez! Yo me aprestaba a competir en mi tercera Olimpiada en la mejor de mis condiciones y muy confiado en ganar mi tercera medalla de oro Olímpica. Y una vez más, me puso algo en mi bebida que me quitó fuerzas. Así que al final, no pude hacer ni una sola alzada ni en el arranque ni en el envión”. [18]

Su peso de salida en Arrancada, 180 kilos, sólo 10 por debajo de su máximo en este movimiento, parece indicar que Alexéev se sentía en forma. ¿Podría haber ganado? Las marcas de Sultan Rakhmanov en aquella competición 195-245-440 estaban por debajo del récord mundial que Vasili había establecido tres años antes (445 gracias a 190 y 255,5 -el medio kilo no se contabilizaba en la suma total-), pero le habría resultado harto complicado. En cualquier caso, la especulación ya es cosa de cada uno.

Vasili Alexéev falleció el 25 de noviembre de 2011 en una clínica de Badenhausen, Alemania, donde llevaba tiempo ingresado a causa de sus problemas cardíacos. Detrás de sí quedaba una carrera difícilmente inigualable. Para algunos, como yo, se iba el que había sido el hombre más fuerte del mundo. Aunque luego viniesen otros que superasen sus marcas.

“La noticia de la muerte del gran Vasily Alexeyev fue un golpe duro para mí. Mi primera reacción fue pensar en lo afortunado que había sido pudiéndole ver a menudo, con esa majestuosa figura, y  de poder compartir grandes momentos con él. Nadie en halterofilia, ni en ningún otro deporte, podría igualar ese ceño fruncido tan suyo, característico de este gigante ruso que llegó a ser considerado el hombre más fuerte del mundo y el símbolo del mito soviético”. [19]


[1] Según se cuenta, durante una fiesta que se daba en un hotel madrileño en el primer tercio del siglo XX, el famoso torero preguntó que “quién era aquel gachó con pinta de estudiao”. Cuando le dijeron que era filósofo, respondió el matador: “¿Filo qué, ezo que e?”. Cuando le explicaron en qué consistía esa profesión, “El Gallo” se quedó unos instantes pensando hasta que respondió con gracia aquello de “Hay gente pa to” (abc.es, 21-X-2014). También se atribuye la frase, a finales del siglo XIX, a otro torero, “Lagartijo”, cuando le presentaron a un histólogo madrileño… y le explicaron en qué consistía aquello.

[2] Incluso con la plata que lograron rozaron la medalla de oro, ya que Fedor Bogdanovsky solo fue superado por Tommy Kono por su menor peso corporal

[3] Alexei Medvedev también contribuyó a este dominio desde la posición de entrenador-jefe del equipo soviético que ejerció posteriormente.

[4] Ivanov, D. “Héroes de los Juegos Olímpicos: Vasili Alexéev”. Editorial Progreso, Moscú 1977.

[5] Ivanov, D. op. cit.

[6] Ivanov, D. op. cit.

[7] Ivanov, Dmitry. “The Strongest Man in the World: Vasili Alexeyev”. Sphinx Press, Nueva York 1979.

[8] Ivanov, Dmitry. op. cit.

[9]  Ivanov, Dmitry. op. cit.

[10] Boskovics, Jeno. “The 600 kg landmark was born in Minsk”. World Weightlifting, 2004/2

[11] Doncel, Lucio. “1973 European Weightlifting Championships: The First of a New Era”. En “MILO”, Vol. 23, nº 3. Diciembre 2015

[12] Los programas de “Record Makers” era muy populares en la época de esplendor deportivo de Vasily Alexéev. Del que habla Terry es uno que se grabó en 1977,

[13] Boskovics, Jeno. “Un secretivo Alexeev acusa”. “Mundo Pesístico”, 2004/1

[14] Boskovics, Jeno. “Un secretivo Alexeev acusa”. “Mundo Pesístico”, 2004/1

[15] https://www.facebook.com/klemensliftingphotos/posts/1978-world-championships-gettysburg-pennsylvania-usa-110-kg-classwith-the-defend/2081171098840700/

[16] https://www.youtube.com/watch?v=9cR3XMdp-qk

[17] Todd, Terry. “I remember Vasily Alexeyev”. Iron Game History. Volumen 11, número 4. Enero 2012.

[18] Boskovics, Jeno. “Un secretivo Alexeev acusa”. “Mundo Pesístico”, 2004/1

[19] Todd, Terry, op. cit.

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