ALGO DE PICADILLO, NADA DE SUSTANCIA

La primera revista publicada con regularidad y dedicada al mundo de los  hierros fue “Desarrollo y vigor”. Al menos de las que yo tengo controladas. Estaba dedicada a la halterofilia y a la gimnasia deportiva, que en 1961 compartían federación. Se editaba en Málaga y salió por primera vez en abril de ese año. En la portada estaba Jacinto Molina, empezando a llevar la barra por encima de la cabeza.

primera revista powerlifting

Poco después, no puedo precisar la fecha, la mencionada Federación Española de Gimnasia y Halterofilia, empezó a publicar su “Boletín Informativo”. Tengo sólo los números 2 y 3. En el primero de ellos no hay fecha; el segundo corresponde a diciembre de 1962. Como es natural, tanto “Desarrollo y Vigor”, como el “Boletín Informativo de la Federación Española de Halterofilia y Gimnasia” se centraban en los dos deportes de su competencia; el “Boletín…” utilizaba un estilo, digamos, más “oficial”, informando principalmente de las actividades que llevaba a cabo la federación, mientras que “Desarrollo y Vigor” era más “periodística: informaba de las competiciones (incluyendo clasificaciones y crónicas), entrevistaba a los deportistas, incluso ofrecía artículos sobre técnica y entrenamiento.

En 1959, la editorial “Alas”, la que en septiembre de 1963 sacaría a la calle la revista “Las Pesas”, publicó un folleto de dieciséis páginas, firmadas por José Alavedra, titulado “Levantamiento de Pesas”. Los contenidos que se prometían en la portada se quedaban en poca cosa en el interior.

El último número que tengo de “Desarrollo y Vigor”, y creo que el último que salió, es el 7, correspondiente a octubre-noviembre-diciembre de 1961. Me falta sólo el número 6. Los artículos de entrenamiento a los que antes aludía (los de halterofilia) no se centraban sólo en los movimientos olímpicos, también había algún “Programa de entrenamiento para fuerza y desarrollo muscular (Ejercicios de preparación física)”, las “Presadas de banco. Ejercicio fundamental para el pecho”“Levantamiento de Peso muerto”; esos eran los títulos. Se limitaban a meras explicaciones sobre cómo hacer los ejercicios, sin ningún cómo ni por qué, y añadiendo algo así como: “Es muy bueno para esto”, “Corregirás aquél defecto”; sin más. Los había muy sugestivos, como  “Los sistemas progresivos con pesas base para todos los deportes”, pero la lectura del artículo dejaba prácticamente como al principio.

Un ejemplo de esto lo encontramos en “Ejercicios básicos de potencia en el levantamiento”, por Manuel Conesa: cinco ejercicios (sentadilla o squat, press de banca, press sentado en banco, arrancada sin Split ni squat y levantamiento de peso muerto) y las explicaciones pertinentes sobre cómo hacerlo y, mejor en que en otros casos, para qué servía cada uno y qué beneficios iba a proporcionar al que lo hiciese. Pero ni siquiera se cumplió la promesa del “continuará en el próximo número”.

Si tenemos en cuenta que en 1961 nadie hablaba sobre powerlifting en España (apenas se hacía sobre halterofilia, cómo para hacerlo sobre nuestro deporte), resulta iluso pensar que se podía encontrar algún artículo sobre algo que bien podríamos considerar inexistente. Pero sí que se pueden buscar algunas cosas que llamen la atención, como la cita que se leía en el número 3 de “Las Pesas”, noviembre de 1963. En un artículo sin firmar, dentro de la sección “Ejercicios clásicos de pesas” (artículos que escribía, casi todos, el “alma máter” de la revista, mi amigo Mateo Peytibí), quetenía como título “Press de banca”, después de aclarar que era “el más popular de todos los ejercicios del físico-culturismo” nos decían:

“… coloque en la barra larga una cantidad de kilos capaz de ejecutar 15 repeticiones que luego le permita aumentar progresivamente el peso. Por ejemplo:

50 kilos 15 repeticiones
60 kilos 10 repeticiones
70 kilos 8 repeticiones
80 kilos 6 repeticiones
90 kilos 4 repeticiones
100 kilos 2 repeticiones

Con cinco series, en dos meses se verá convertir el pecho en un potente y masivo bloque de músculos. Estos ejercicios [sic] deben hacerse, tres veces a la semana”.

revista powerlifting

No es más que una “pirámide descendente”, pero era uno de los sistemas “estrella” en aquellos años, y con el que muchos dimos nuestros primeros traspiés en el powerlifting un buen puñado de años después. Por supuesto el objetivo era, como el de todos los artículos que componían la revista, el desarrollo muscular. Todo lo demás podía llegar a ser, en el mejor de los casos, complementario.

Y en esa línea nos encontramos con el primer entrenamiento que podríamos asociar a nuestro deporte, el powerlifting, aunque por supuesto este nombre, o el primero que tuvo entre nosotros: levantamiento de potencia, seguía sin aparecer.

Vamos a hacer antes referencia a la primera competición, de la quehay constancia, que se pareció, de algún modo, a lo que hoy llamamos powerlifting: el “I Trofeo Manuel Conesa de culturismo pesado”. No fue una competición como las actuales, ya que se incluyó como primer levantamiento el “press olímpico” (la “Fuerza” de halterofilia). Corría el 26 de mayo de 1964.

rutina potencia powerlifting

La clasificación del campeonato, crónica incluida a cargo de Agustín Blanco y Pedro A. Quiñones, salió en el número 11 de “Las Pesas”, el correspondiente a julio de 1964.

Año y medio más tarde, en el número 26 de esta revista, apareció una “Rutina especial para potencia” que parecía hecha exprofeso para competiciones como la del “Trofeo Manuel Conesa”. No tengo ese número de “Las Pesas” (entre el 21 y el 50 me faltan algunos ejemplares, de la que tomé datos para mi primer libro me la prestaron), pero la puedo reproducir de “Powerlifting. Técnica de los levantamientos y entrenamiento para competición”.

Como podéis ver, el entrenamiento redunda en la línea de lo anterior: pirámide descendente  y el progreso se busca cuando se pueda aumentar la carga en la primera serie. Responde a la teoría de buscar el desarrollo muscular mediante el aumento de peso con que se hacen los ejercicios.

Del autor, Enrique Revilla, podemos decir que en sus artículos se presentaba como “Corresponsal en Melilla”. Y, deduciéndolo de otros textos que remitió, podemos decir que tenía un gimnasio en esa localidad. Su primera colaboración llego en el número  19, Marzo-Abril 1965, “Cómo desarrollar una potente caja torácica”.

“Antes de exponer el artículo de referencia, debo manifestar a todos los lectores de la dinámica Revista “LAS PESAS”, que cuentan con un nuevo colaborador, corresponsal en Melilla, ciudad donde existe verdadera afición al físico-constructivo y levantamiento de Peso. Para todos ellos, mi más cordial saludo”.

Escribió más artículos para “Las Pesas” y también participó, como miembro del equipo de Melilla, en uno de los “Concursos de Fuerza” que organizaba, “a distancia”, la revista. En el primero de ellos, con resultados publicados en agosto de 1965, Revilla, dentro del peso semipesado (hasta 82,5 kilos) logró 115 kilos en press de banca, también 115 kilos en sentadilla, 160 en peso muerto y 35 kilos en levantamiento de mancuerna a una mano.

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