PEDRO VISEDO

El chico del barrio

pedro visedo posado

Los grandes músculos y la fuerza sobrehumana me impresionaron desde niño. Aunque me gustaban los héroes de tebeo, soy más de modelos de carne y hueso. En mi barrio, Las Peñuelas, había unos cuantos de estos. Ricardo, “El Pesas”, y mi vecino, Antonio Campos Rufo, eran dos de los mejores. Y con el tiempo fui sabiendo de algún otro que me contó que había ido al gimnasio “Heracles” con regularidad, como Juanito “El Calatrava”. Pero por encima de todos estaba Pedro Visedo. Era el mejor con diferencia. Rufo, por ejemplo, era más grande pese a ser más joven, aparentaba ser más fuerte, pero Visedo, como bien decía Alejandro, “El Kati”, estaba mejor formado. Había mucha afición al culturismo en Las Peñuelas. Con apenas trece años, Raúl de la Fuente, un compañero de clase, conocía perfectamente a Arnold y a Sergio Oliva. Cada uno a su modo, creo que casi todos los chicos del barrio admirábamos el físico de Pedro Visedo. En el colegio había un profesor que subía las escaleras un poco echado adelante y separando los brazos del cuerpo, como si tratara de expandir los dorsales. Otro compañero, Pedro Rodríguez, nos dijo una vez: “¡Mirar, se cree el Visedo!”. Desde entonces el profesor se quedó con el mote de “Visedo”.

A finales del verano de 1974 empecé con el curso “Sansón-Institut”, de Manuel Rillos. Cada mañana hacía los ejercicios que me llegaban mensualmente en un cuadernillo. No lo comenté con nadie, pero no tardó mucho en llegar Cándido Monteagudo Verdú, un año mayor que yo pero también en la misma clase, quien me dijo que se había apuntado al “Heracles” con su cuñado. En principio presumí que yo ya estaba haciendo algo. Hasta le dije que él estaba gordo para ir al gimnasio (“mejor…”, me dijo Candi, “…así quemó grasa y no músculo”.), pero la verdad es que me moría de envidia. Meses más tarde, atraído por un titular (“El entrenamiento de la parte interna de los pectorales”), compré mi primer ejemplar de “Las Pesas”. Un chico de mi calle me había dicho que había visto fotos de Visedo en una de estas revistas, por lo que yo busqué haber si encontraba algo de él en la que había comprado. Aparecía el nombre de Carlos Visedo en la clasificación de una encuesta que hacía la revista. Pensé que podía tratarse de un error (no sabía entonces que eran primos), pero tampoco busqué más.

Durante el verano de 1975 asistí casi todos los sábados por la noche a las veladas de “catch” que se celebraron en el “Campo del Gas”. En esa temporada se proclamó campeón del mundo un luchador que figuraba en los carteles con el nombre de Carlos Plata. Cuando vi la portada del número de septiembre de 1975 de “Las Pesas”, en un kiosco de la glorieta de Embajadores, pensé que era el propio Carlos Plata uno de los que estaba en la foto. Para comprobarlo (y darme cuenta que no era) compré la revista, aunque me costó mucho decidirme; casi tanto como reunir el dinero que costaba. Para mi satisfacción, en ella si hablaban de Pedro Visedo; había quedado tercero, en talla media, en el Campeonato de España.

            “PEDRO VISEDO. Actualmente en su mejor momento ha obtenido un tercer puesto merecido por su magnífico marcaje, desarrollo, simetría y vascularización. Si arregla la pierna podría triunfar en el campeonato del próximo año sino seguirá obteniendo buenos puestos sin más aspiraciones.[1]

pedro visedo culturista

Ignoraba que Pedro, a pesar de su juventud, era todo un clásico en las competiciones culturistas. Le faltaba ganar un campeonato importante para ser considerado como uno de los grandes, pero siempre que subía a la plataforma de poses su nombre sonaba para ocupar una de las primeras posiciones. Su carrera como culturista se había iniciado en el “V Mister Heracles”, cuando apenas contaba 17 años. Se había apuntado al gimnasio, no mucho antes de aquella competición, animado por los buenos resultados de su primo Carlos. Allí, bajo la dirección de Dino Camerlengo, sus progresos habían sido lo suficientemente buenos como para hacerse con el subcampeonato, en categoría júnior, en la mencionada competición.

            “Pedro Visedo que salió en primer lugar demostró pese a su juventud que tiene grandes cualidades, buena armonía, definición, volumen y sabe posar. Fue un gran contrincante del ganador Deo-gracias al que casi igualó en puntuación venciendo éste como vulgarmente se dice “por los pelos.” [2]

pedro visedo posando culturismo

La falta de experiencia no fue un obstáculo para que se animase a participar en el “II Mister España”, el que se disputó en la sala “El Gallo Rojo” de El Campello, Alicante. Quedó quinto en talla baja, categoría en la que se impuso Carlos Visedo. Continuó con su participación en el “I Trofeo Dino Camerlengo” y el “I Campeonato del Mediterráneo”, llegándole por fin el primer triunfo en el “Mister Heracles” de 1971.

            “… Pedro Visedo que acaba de ganar indiscutiblemente el recientemente celebrado Mr. Heracles. A Visedo ya le anunciamos en estas páginas, hace dos años, como un culturista de una clase excelente con un desarrollo muy armónico y una simetría completísima. En estos momentos puede ser un serio aspirante a un Mr. Madrid y ser la gran revelación del próximo Campeonato de España. De todas formas su principal virtud en estos momentos parece que es la de entrenar con auténtico afán de superación y esto es lo que más vale, sobre todo si se poseen buenas cualidades físicas.” [3]

La racha de buenos resultados continuó con el primer puesto en el “I Trofeo DYS”, el subcampeonato en talla baja en el “Mister Madrid” (tras su primo Carlos) y el tercer puesto en la general (Carlos Visedo fue primero y Salvador Ruiz segundo), por lo que decidió “darse” un buen premio: participar en el Campeonato de Europa IFBB de 1972, que se disputaba ese año en Essen. Y hasta allí se marchó en coche, acompañado por Dino Camerlengo y Jesús Mario Muñoz. No clasificó entre los primeros, pero no podía pedírsele mucho más a un joven con apenas tres años de experiencia en el entrenamiento.

            “Pedro Visedo actuó discretamente. Este chico dada su juventud puede llegar bastante lejos si continúa entrenando y logra mejorar los gemelos, pues tiene un cuerpo bastante simétrico.” [4]

Esa línea ascendente y de progreso le llevó hasta el subcampeonato de España de ese año, competición que se celebró en Sevilla. Encuadrado dentro de la talla baja, fue superado tan solo por Pedro Conrado, dejando atrás a otros ya consagrados como Manuel Lucena, que fue tercero, y a su primo Carlos Visedo, a quien consiguió superar por primera vez. Sin embargo, ya empezaba a señalarse negativamente la desproporción entre su parte superior y la inferior.

            “Pedro Visedo con una parte superior sensacionalmente construida, necesitaría más potencia de piernas para considerarlo completo.” [5]

Ese fue el problema que le negó la mayoría de las veces el ascenso al escalón más alto del pódium. Tuvo que conformarse con el segundo puesto, tras Leo Nieto, en el  “Mister Madrid” de 1973, tras el cual se tomó un descanso competitivo, que no de entrenamiento. El Campeonato de España 1974 se celebró combinado con el “Míster Madrid”; era el gran objetivo de Pedro. Por primera vez se establecía en España la categoría júnior, en la que, por su edad, podía participar Pedro Visedo. Lógicamente estaba entre los favoritos, pero Paco del Yerro, en su categoría, y Lorenzo Moreno, el propio del Yerro y Javier Lois en el absoluto le apartaron de los puestos de privilegio. Lo que ya podía denominarse como “su fallo clásico”, había tenido mucho que ver con esta clasificación.

pedro visedo compeonato

            “Fabuloso en la parte superior. Pierde puntos al olvidarse de los miembros inferiores, ya que sus piernas y gemelos se encuentran faltos de entrenamiento. Sabe posar con la categoría de un maestro y el cronista tiene que reconocer su gran mérito y situarle entre los primeros de su talla.” [6]

Los puestos secundarios en competiciones importantes no le hicieron arrojar la toalla, sino más bien todo lo contrario. En 1975, José Luis Santos y Carlos Castán, en un duelo en el que saltaron chispas por el excelente estado de forma con que se presentaron (“Pedro Visedo nos ha mostrado un acabado muscular de la parte superior impresionante, con perfecto recorte y depurada muscularidad. Un físico elegante y cincelado de los que impresionan por igual al entendido y al hombre de la calle. Un par de centímetros más en los gemelos y un ligero aumento del muslo y tendríamos otro culturista de nivel internacional[7]), volvieron a negarle la primera posición. Mantuvo el punto para “Míster Heracles”, ganando esta prueba por segunda vez. Sin embargo, no era más que un campeonato de gimnasio. Y si las piernas eran su problema en las competiciones, un día apareció en un banco de la Plaza de Las Peñuelas con una pierna escayolada. Pedro era muy aficionado a las motos y no era raro verle allí, en la plaza, reparando o “preparando” alguna. A causa de esta afición le llamaban “Johnny Ceccotto” rememorando al piloto venezolano. Por supuesto, un accidente de moto había sido la causa de su fractura de pierna.

pedro visedo podium

            “Pedro Visedo, el culturista espectacular, se encuentra en el dique seco y con una pierna rota, por lo que sus competidores van a tener un respiro hasta finales del verano. Esperamos, Pedro, que este desgraciado accidente te sirva como estímulo para mayores logros ya que tú puedes conseguirlos.” [8]

La reaparición llegó en mayo de 1977. Para ello eligió, ¡cómo no! el campeonato de Madrid. Tengo un buen recuerdo de esta competición, puesto que fue la primera de culturismo que pude presenciar. También se presentó Antonio Campos Rufo, mi vecino, en la talla alta júnior. Acudí al “Teatro del Montepío”, un día de San Isidro, con la ilusión de ver ganar a Pedro, al chico de mi barrio, pero se encontró un extraordinario Steve Shabaneh que no le dio opción.

pedro visedo entrada

            “Apreciamos la calidad de Visedo, recuperado ya del accidente que le tuvo apartado de los entrenamientos tanto tiempo. Su puesto de segundo no se le podía escapar.” [9]

Creo que participó en el “Míster Heracles” de ese año porque no había competidores suficientes. No estaba en forma. Tuvo que inclinarse ante Carlos Rodríguez, quien igualó así los dos triunfos en esta competición de Pedro. Sin embargo, en su mente estaba en el Campeonato de Madrid, prueba que no quería dejar escapar. Estaba decidido a que 1978 fuese su año.

            “He hablado en muchas ocasiones que Pedro Visedo es un culturista irregular y que entrena a ráfagas, y también he dicho muchas veces que posee unas cualidades excepcionales que podrían hacerle acreedor al triunfo en cualquier campeonato si se lo propusiera. El de Madrid se le escapaba siempre de las manos, quedando en buenas clasificaciones, pero siempre había alguien que se le adelantaba y le ganaba la partida. Pero esta vez se propuso ganarlo y lo ganó. Para un culturista con facultades, armonía y facilidad para el desarrollo como Visedo era lamentable que tuviera que conformarse con trofeos de gimnasio si podía fundadamente aspirar a más. Esta vez, y creo que de las pocas que lo ha hecho, se propuso vencer, preparándose a fondo, y lo consiguió.” [10]

pedro visedo

Con este triunfo pareció darse por satisfecho. Aprovechó que el Campeonato del Mundo WABBA 1978 se celebró en Madrid, en el teatro “Alcalá Palace”, y emprendió su segunda aventura internacional. Fue uno de los doce competidores de la talla baja, pero, aunque se le comparó con el tercer clasificado Steve Shabaneh, no consiguió clasificar entre los seis primeros. Fue su última competición. Tras ella decidió preparar la oposición para bombero en la Comunidad de Madrid, obteniendo la plaza.

También por ese tiempo dejó el gimnasio “Heracles” pasando al “Adial”. De su andadura allí tuve conocimiento por el monitor de la sala José Javier Lanzarot, uno de los levantadores de powerlifting más fuertes con quien he tenido el honor de trabajar. José Javier me contaba que Pedro seguía manejando grandes pesos en el press de banca, llegando en ocasiones hasta los 160 kilos.

En el año 2000 me lo encontré a Pedro un día en la calle Fernando El Católico, en Madrid. Se quedó un poco sorprendido y no quería confirmarme que era él (¡cómo si no le hubiese conocido!). Cuando se dio cuenta quien era, me dijo: “Es que he llevado muy mala vida… y como no te reconocía al principio…”. Estuvimos charlando un largo rato descubriendo que, pese a que ambos habíamos cambiado de domicilio, seguíamos viviendo en el mismo barrio, aunque ahora en la zona norte de la capital. Nos vimos bastantes veces durante cuatro o cinco años. Me contó que su peso en competición  oscilaba entre los 75 y los 78 kilos. Entrenaba seis días por semana y la única modificación en sus hábitos cuando se aproximaba una prueba, era que comía menos, nada más que eso. Reconocía, sin embargo, que siempre se había cuidado que no era de esos culturistas cuyo peso corporal variaba dramáticamente cuando no competía. Y se seguía cuidando por aquel entonces. Su aspecto era tremendamente fuerte e incluso podría decirse que juvenil. Me contaba que aún le daba duro a los hierros. También me hablaba de sus proyectos para cuando se jubilase. Perdimos el contacto después, pero estoy seguro que sigue siendo el Pedro Visedo de siempre; un chico de barrio.

pedro visedo y lucio doncel

[1] “Campeonato de España 1975”. Las Pesas, número 141, septiembre 1975.

[2] Roge. “Aquí Madrid. V Mister Heracles”. Las Pesas, número 79, mayo 1970.

[3] Roge. “Aquí Madrid. Situación actual del culturismo madrileño”. Las Pesas, número 101, marzo 1972.

[4] Govantes, Javier. “Impresiones Campeonato Europa 1972”. Las Pesas, número 110, diciembre 1972.

[5] Sevillano. “II Campeonato Nacional de fuerza y desarrollo muscular I.F.B.B. en Sevilla”. Las Pesas, número 112, febrero 1973.

[6] Lizondo Martínez, Miguel. “Mr. España y Mr. Madrid 1974”. Deporte y Salud, número 26, diciembre 1974.

[7] “Campeonato de Madrid”. Deporte y Salud, año 3, número 30, mayo-junio 1975.

[8] “Comentarios sobre el mundo del músculo nacional”. Deporte y Salud, número 39, julio 1976.

[9] Roge. “Campeonato de Madrid de cultura física 1977”. Fuerza y Vigor, número 5, junio 1977.

[10] Roge. “Crónica del Campeonato de Madrid”. Gente Sana, número 1, junio 1978.

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