EDDIE PENGELLY

Una foto en “Iron Man”

En powerlifting hay dos tipos de campeones. A uno pertenecen esos que sabes que van a ganar independientemente de quien tome parte en la competición. Hablo de gente como Lamar Gant, Mike Bridges, Hideaki Inaba o Ed Coan; incluso Jarmo Virtanen pertenecía a este grupo. En el segundo están esos que, aun siendo muy, muy buenos, tienen que trabajar mucho para ganar un título (y con esto no quiero decir que los otros no trabajen) y ni siquiera en ese caso las tienen todas consigo. A este grupo de grandes campeones, ¿cómo calificarlos de otro modo?, pertenecía Eddie Pengelly.

EDDIE PENGELLY sentadilla powerlifting

La primera noticia sobre Eddie Pengelly la tuve gracias a mi primera fuente seria sobre powerlifting: la revista “Iron Man”. En el número de marzo de 1982, ilustrando la crónica del Campeonato del Mundo de 1981, había una foto de Eddie. El pie dice: “Eddie Pengelly, de Inglaterra, fue el campeón en 148 (60 kilos) y aparece aquí en su primer intento en sentadilla con 551 (250 kilos). Ha demostrado ser un gran campeón durante años”. El texto es cuanto menos extraño, ya que en la clasificación que acompaña a la crónica aparece como campeón Joe Bradley… Y para liar más el lío hay otra foto en la que pone: “Estos fueron los ganadores de varias de las categorías de peso del Campeonato del Mundo. A la izquierda está Inaba, 52 kilos, Bhairo, categoría 56, Pengelly, 67,5, Alexander, 75, Bridges, 82,5…”. La única manera de “intentar” entender esto es sabiendo lo que ocurrió con el control antidopaje en este campeonato en Calcuta, pero ni así es comprensible. Joe Bradley, quien ganó definitivamente la categoría de 67,5 kilos, era uno de los sospechosos por positivo. IPF terminó anulando los resultados y para él fue el título, pero si se le descalificó inicialmente, ¿Por qué aparece como primero en la clasificación? ¿Por qué está en la foto Mike Bridges cuando él también era otro de los que estaba en la lista negra? Difícil de entender, y más de explicar, incluso desde la perspectiva que dan los años transcurridos.

Pengelly hubo de conformarse con el subcampeonato mundial y aquella foto que tanto me llamó la atención, de un tipo con una melena tremenda haciendo sentadilla, y que luego recogía el trofeo con gafas de sol, se quedó para la posteridad con un pie incorrecto.

La primera vez que le vi levantar fue en La Haya, en el Campeonato del Mundo de 1986. Había dos auténticos fenómenos en su categoría: Dan Austin y Ausby Alexander. No le dejaron opciones para las dos primeras plazas, pero luchó con dignidad y no dejó margen para que nadie se asomase al bronce.

Su lucha con Stefan Nentis, el “capo” sueco, en el Campeonato Europeo de 1987, en Birmingham, fue extraordinaria. Eddie tuvo ventaja desde la sentadilla. Mínima, solo 2,5 kilos, pero la cimentó en banca, otros 2,5 kilos, y remató en peso muerto. Desde la grada se notaba la tensión. Nentis, todo un personaje, exageraba y ridiculizaba aquellos movimientos de Pengelly que consideraba antirreglamentarios, en un intento de presionar a los jueces para que encendiesen la luz roja tras los levantamientos de su rival. Pengelly se hizo con su séptimo título europeo por 12,5 kilos de margen en lo que fue el último capítulo de un duelo que venía de años.

EDDIE PENGELLY podium powerlifting

La primera vez que Eddie Pengelly y Stefan Nentis se vieron las caras, en un enfrentamiento digamos que directo, fue en el Campeonato del Mundo de 1981, en el mencionado de Calcuta. Joe Bradley ganó con relativa claridad gracias a un press de banca espectacular (277,5-192,5-262,5-732,5), pero el margen entre el británico y el sueco fue más estrecho. Pengelly se fue hasta 265 en sentadilla, para 260 de Nentis, mientras que en banca solo les separaron 2,5 kilos (157,5 y 150 respetivamente). En el peso muerto Nentis sorprendió con 280 kilos y Pengelly, bien preparado para la ocasión, respondió con 282,5, pero probablemente este resultado del sueco privó a Eddie de luchar para ganar el oro.

              “Esto [192,5 kilos en press de banca] dio a Joe [Bradely] una ventaja de 47,5 kilos en el subtotal, liderato que reafirmó cuando abrió el peso muerto con 250 kilos y con su salto posterior a 262,5, tras lo cual estábamos convencidos de que la medalla estaba a nuestro alcance. Esta marca alejó a Pengelly, quien hizo tres formidables intentos en peso muerto, el último con 282,5 kilos. Había rumores de que Pengelly había movido muchos kilos en sus entrenamientos y por un momento pensamos que  podía pedir una marca salvaje para apartar a Joe de la primera posición, pero Stefan Nentis sacó unos sorprendentes 280 kilos que le colocaron en la segunda plaza provisional.

              Eddie, conocedor de lo importante que era garantizar el segundo puesto para su equipo, pidió 282,5 kilos, que quedó claro que no era su límite…”  (Todd, Jan. “Men’s World Power Championships”. En “Iron Man”, vol. 41, nº3, marzo 1982)

El segundo asalto tuvo lugar en el Campeonato Europeo/Mundial de 1982, en Múnich (se disputaron juntas ambas competiciones). Fue uno de los golpes más dolorosos para Eddie Pengelly. El estadounidense Roscoglione parecía accesible, al igual que otro de los aspirantes, el australiano Glen Wasckiel, mientras que a Nentis creo que le esperaba en 75 kilos (en aquellos años se podía cambiar la categoría de peso incluso durante el pesaje). Los “deberes con la patria” me impidieron acudir a la competición, pero Dennis Unitt cuenta perfectamente lo que pasó:

              “Eddie Pengelly esperaba conseguir su cuarto título mundial en este campeonato. Sin embargo, en su mejor levantamiento, en el peso muerto, estuvo un poco más bajo en esta ocasión y tuvo que conformarse con la segunda posición de la categoría de 67,5 kilos, tanto en el Campeonato de Europa como en el del Mundo.

              El primero de los favoritos en empezar fue Eddie Pengelly, con 250; fue luego a por 260, y se quedó a mitad de la subida con 265. Jay Roscoglione, desde América, no pareció estar bien. Su salida, con 250 pasó 2-1, y 257,5 fueron muy pesados para él. Glen Wasckiel, el chico australiano, hizo una buena salida con 252,5. La sorpresa, para mí al menos, en esta categoría fue Stefan Nentis, de Suecia, quién había hecho el récord europeo del total en 75 kilos, 767,5 kilos, justo seis semanas antes del Mundial. Estaba todavía a tope y se puso líder con 265 kilos.

              Pengelly hizo tres buenas bancas, terminando con 152,5, pero Nentis empujó un poco más y consiguió 157,5. Roscoglione solo hizo la salida.

              El  final fue muy apretado. Roscoglione terminó rápido, con 245 kilos, siendo seguido por el primer intento de Pengelly, una salida fácil con 255 kilos. Después de él fue Wasckiel [con su segundo intento, había hecho el primero con 252,5] con 257,5, para colocarse por delante del americano. Nentis abrió con unos sólidos 260, saltando a 275, para fallar su último intento con 280. Esto le dejaba a Eddie Pengelly con 287,5 como única opción para ganar. Dos veces lo llevó hasta arriba y en ambas la barra se escurrió de sus manos. Muy justito el triunfo de Nentis, pero fue el mejor hoy y gano el primer título mundial para Suecia”.[1] (“International Powerlifter”, vol. 1, nº5; septiembre/noviembre 1982)

EDDIE PENGELLY peso muerto powerlifting

El duelo Pengelly-Nentis tendría dos episodios más, aparte del relatado en Birmingham[2], pero ya siempre en campeonatos del mundo y por la medalla de plata. En el Mundial de 1983 el menor peso corporal de Nentis le permitió clasificar segundo. Con 282,5 kilos en peso muerto el sueco igualó los 670 que había totalizado Eddie con sus 265, quien no pudo ir más arriba en los intentos que le quedaban. El triunfo en esa ocasión fue para el norteamericano Bob Wahl. En 1984, con triunfo de Dan Austin, la plata fue para Eddie quien superó a Nentis en todos los levantamientos: 260-155-270 por 250-145-255.

EDDIE PENGELLY compeon powerlifting ingles

              “Eddie había nacido para ser un campeón. Ya en la escuela mostró mucho interés por la fuerza, empezando a levantar peso cuando tenía 12 años. Solo entrenaba el Dos Tiempos, y pesando poco más de 30 kilos consiguió un mejor levantamiento de 77,5 kilos.

      Se apuntó al gimnasio de Ron Judges, en Tottenham, cuando tenía 13 años. Con un año de entrenamiento subió su peso corporal a 45 kilos y sus mejores levantamientos eran 150 en sentadilla para 5 repeticiones, un press de banca de 95 kilos, un peso muerto de 185 kilos y 52 kilos de curl.

      Con 17 años seguía progresando; ya pesaba más de 50 kilos y era capaz de hacer sentadilla con 197,5 kilos, press de banca con 127,5 kilos y peso muerto con 227,5 kilos.

      A los 19 se unió al “Gifford Club”, dirigido por Hymie Binder, y bajo su tutela se dedicó un tiempo a la halterofilia con cierto éxito, ganando el Campeonato Británico junior, pero siendo consciente de que su técnica no era buena para llegar a ser un levantador de clase mundial, lo dejó en 1972 y no entrenó durante dieciocho meses.

      Decidió retomarlo un año más tarde y volvió a la halterofilia, pero cuando llegó a la conclusión de que nunca estaría entre los mejores, retomó el powerlifting enviando su inscripción para el Campeonato Británico de 1974.

      Dos semanas antes del campeonato se rompió la mano izquierda y tuvo que levantar con solo dos dedos. Ken Thrush hizo el mejor peso muerto de su vida y le dejó sin título.

      No entrenó demasiado en 1975 y pagó su pena cediendo ante John Amber por 10 kilos. En ese momento, cuando había sido superado por un cuatro veces campeón británico de halterofilia y dos veces de powerlifting, se preguntaba si alguna vez sería un campeón.

      Después de su derrota en el campeonato de 1975 Eddie empezó a probar el peso muerto con separación amplia de piernas o estilo sumo, y le fue tan bien que tres meses más tarde batió el récord del mundo de peso muerto, en 60 kilos, con 242,5 kilos.

      Ese fue el punto de inflexión en la carrera como levantador de Eddie, el inicio de su dominio en los Campeonatos Británicos de Powerlifting, cuando ganó el título en 1976 y repitió cada año durante los siguientes dieciséis. Algo improbable de repetir.

      Sus tres últimos títulos los ganó ya en edad máster, pero recuerdo con mucha claridad el último.

      En 1991, después de un tratamiento prolongado de radioterapia y levantando justo una semana después del fallecimiento de su padre, Eddie Pengelly senior, apareció en la plataforma del “Hatchford Brook” totalmente demacrado en 60 kilos, pero en dura lucha con el escocés Hugh McGhee, peleó cada levantamiento para ganar su decimosexto título consecutivo. Así era el coraje de este hombre.

      Su última participación en un campeonato británico fue en Manchester, en 1992, cuando terminó segundo. En sus 19 participaciones ganó dieciséis títulos y tres subcampeonatos. Estaba muy orgulloso de sus triunfos en el Campeonato Británico, con sus 19 trofeos expuestos en una pared de su casa en Leyton, Londres.

      Eddie Pengelly no fue flor de un día…” (Dennis J. Unitt. “Eddie Pengelly”, en “International Powerlifter”, septiembre/octubre 1994

lucio doncel y EDDIE PENGELLY

Ya no tenía el pelo tan largo cuando le conocí. Siempre fue muy atento con Eduardo Cruz y conmigo. Valoraba lo que hacía Eduardo y nunca le faltaba una palabra de aliento cuando estábamos en acción, un gesto de aprobación, un saludo. Estuve más cerca de él cuando, en el Campeonato de Europa de 1988, en Murnau, compitió en su misma categoría, 67,5 kilos, José Luis García Alarcón, un buen amigo que entrenó toda su carrea conmigo. La categoría la ganó Pengelly con claridad (245-147,5-255). Al contrario con otros con quienes también he coincidido en muchas salas de calentamiento, él no se hacía notar, tenía todo bajo control y no parecía alterarse por nada.

Tony Gálvez me contó en una ocasión que cuando coincidía con Eddie entrenando, normalmente en las concentraciones de la selección británica, se acercaba a la plataforma y les preguntaba que cuánto había, para levantarlo invariablemente, hubiese lo que hubiese. Como escribió Dennis Unitt: “Fue el rey del peso muerto, siempre levantando tanto peso como necesitase para ganar, o incluso cuando no lo necesitaba…”

 “Eddie Pengelly se iba a convertir en nuestra gran decepción; me fui a la cama hundido. En el subtotal estaba en tercer lugar detrás de Jimmy Moir y Ricky Crain. Eddie estaba empeñado en hacer un gran peso muerto para quitarles el título y a pesar de mis protestas, las de Arthur White e incluso las de su padre, no quiso escuchar. Los resultados hablan por sí mismos y Eddie tiene que mirar muy seriamente lo que hizo”. (George Legget, “Brittish Powerlifting”, vol 9, nº5, septiembre/octubre 1980)

Fue la primera y única vez que hizo tres nulos en un campeonato del mundo. Había ganado el título en 1976 (202,5-127,5-215) y en 1977 (227,5-132,5-220), y la medalla de plata en 1978 tras Lamar Gant (quien había participado en 56 kilos en los dos años anteriores). Aprovechó que Lamar bajó de nuevo a 56 para hacerse con su tercer mundial en 1979 (237,5-135-235) y subió de peso en 1980. En aquel célebre campeonato disputado en Arlington, en el de los “dos equipos estadounidenses” se sentía en condiciones de superar al local Crain y al canadiense Moir. Llegaron al subtotal con Moir en cabeza con 452,5 kilos (275-177,5), Crain segundo con 430 (285-145) y Pengelly tercero con 422,5 (270-152,5). Estaban al acecho los suecos Sjostrom con 400 kilos (250-150) y ¡cómo no! Nentis con 395 (250-145). Curiosamente, Moir, Crain, Pengelly y Sjostrom pesaban 67,4 kilos. Igual los cuatro.

EDDIE PENGELLY sentadilla powerlifting

Estos dos últimos, sobre todo Nentis, acabaron pronto: 235 para Nentis y 260 para su compatriota. Con 240 Pengelly habría asegurado el bronce, pero siguió esperando para hacer su primer intento. El mejor peso muerto de Jim Moir fue 275 kilos, alcanzando un total de 727,5 kilos. Otro quizá habría pensado en asegurar y empezar, por ejemplo, con 277,5 kilos, para tener un total, pero “¿Quién si no Eddie Pengelly abriría la competición con un intento de récord personal de 295 kilos?”

Ricky Crain alcanzó los 300 kilos en peso muerto y se hizo con el título. A Pengelly no le quedó más remedio que, enfurruñado, ir a la sala de calentamiento a cumplir el “castigo” que tradicionalmente imponían los miembros del equipo británico a sus compañeros que blanqueaban en competición internacional.

              “En las décadas de los 70 y los 80 los Campeonatos Mundiales no eran lo mismo si Eddie Pengelly no levantaba, aunque se diese sentado que iba a estar allí. Fue muy conocido en todo el mundo e hizo muchos amigos en estos viajes.

              Compitió en cada uno de los 13 campeonatos mundiales de 1976 a 1988, con 4 triunfos, 6 subcampeonatos, dos terceros y un blanqueo…” (Dennis J. Unitt)

Su último título mundial llegó en 1985, en Espoo, Finlandia. El favorito en 67, 5kilos era Bob Bridges, el hermano de Mike, pero no pudo conseguir un intento válido en sentadilla. El rival más importante, igual que seis meses atrás, en el Europeo disputado en La Haya, era el islandés Kari Elison, pero los 30 kilos de diferencia con que acabaron en sentadilla prácticamente decidieron la medalla de oro. Elison recortó en press de banca y en peso muerto, pero el oro se fue para las islas británicas gracias a los 667,5 kilos de Pengelly, frente a los 660 del islandés.

En lo que a campeonatos de Europa se refiere, Eddie Pengelly participó en todos desde 1978 hasta 1989, con la única excepción de 1980, que no compitió. En las dos primeras ocasiones los hizo en la categoría de 60 kilos, ganando ambas, mientras que en las nueve restantes compitió en 67,5 kilos. Su peor resultado fue el de 1982, cuando se inclinó antes Nentis. En el resto de sus participaciones se subió siempre a lo más alto del pódium.

Eddie Pengelly falleció el 2 de octubre de 1994, a los 44 años de edad, víctima de un tumor cerebral. Ese mismo año, cinco meses antes, había sido elegido para entrar en el “Hall of Fame” de la Federación Europea de Powerlifting, convirtiéndose en el primer levantador que conseguía la doble distinción, ya que la IPF se la había concedido tiempo atrás. En aquel momento Andy Kerr y él eran los únicos británicos que habían formado en los equipos nacionales de halterofilia y powerlifting.

“La primera vez que me cruce con Eddy fue a principios de los setenta, cuando era miembro del equipo británico de halterofilia. Era uno de esos hombres fuertes por naturaleza. Fui testigo de cómo era capaz de levantar, agarrándolas solo con los dedos, ruedas de motor totalmente lisas, que yo solo podía aspirar a echarlas a rodar. Las levantaba aparentemente sin ningún esfuerzo. Cuando el powerlifting se convirtió en un deporte competitivo a nivel mundial, Eddy estuvo ahí representando a Gran Bretaña y ayudando a mantenernos en la vanguardia de una actividad que iba en constante crecimiento” (John Moody. “International Powerlifter”, agosto/septiembre 2002)

Ni podía, ni quería dejarme fuera estas palabras de John Moody, la persona que más confió en mí en el powerlifting internacional y que, por supuesto, conocía a Eddie Pengelly mucho mejor que yo, al igual que tampoco se me ocurre una despedida mejor que la que usó Dennis Unitt para cerrar su artículo:

“Tienes nuestras tres luces blancas… ¡SIEMPRE!”

EDDIE PENGELLY record peso muerto powerlifting

[1] Tuve que volver a releer este último punto, ya que pensaba que Suecia, para 1982, ya había ganado varios títulos mundiales, pero no, fue Stefan Nentis su primer campeón mundial. En esta misma competición, Münich-82, su compatriota Kenneth Mattsson superó al estadounidense Jim Cash y al británico Tony Stevens, en la categoría de 100 kilos, donde también estuvieron participando los españoles Manuel Muñoz y Avelino López.

[2] Volvieron a coincidir en el Mundial de 1988 en Perth, Australia, pero Pengelly compitió en 67,5 kilos (quedó segundo) y Nentis en 75 k. (fue tercero).

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