Apolonio Rodrigáñez: Primer medallista internacional en Powerlifting

Apolonio Rodrigáñez fue el primer medallista internacional español en powerlifting. En el Campeonato de Europa de 1980, celebrado en Zúrich, se alzó con la medalla de plata en la categoría de 60 kilos. La revista “Gente Sana”, en la línea de promoción hacia el powerlifting que había iniciado unos números atrás, le dedicó un artículo en el que detallaba su entrenamiento. Con posterioridad a la entrevista, solo he encontrado una competición de powerlifting en la que participase Apolonio.

Así entrena:

Apolonio Rodrigáñez

(“Gente Sana”, nº 18)

          La base de todo es mi trabajo; soy ingeniero de telecomunicación y director técnico de la empresa donde trabajo, lo que me permite disponer de bastante tiempo para dedicarlo al deporte. Mis deportes favoritos son las artes marciales y el power-lifting, pero la verdad es que dedico más tiempo al primero que al segundo, pues suelo dar una media de cuatro clases diarias de artes marciales. El tiempo que sobra lo empleo en entrenar power-lifting.

Apolonio Rodrigañez sentadilla

          Empecé a dedicarme al power-lifting hace tres años y medio, y por casualidad, pues nunca había hecho pesas con anterioridad. Todo surgió porque yo daba clases de judo a gente que trabajaba con pesas, y les gastaba bromas con frecuencia. Un día me dijeron que en el tatami mandaba yo, pero que sería muy distinto en la sala de pesas; acepté el reto y entré. Había preparada una barra con 130 kg. para hacer sentadilla y me la ofrecieron. La levanté sin dificultad, y en esa misma noche llegué a levantar 150 kg. Mis compañeros se quedaron un poco asombrados y empezaron a animarme para que me presentara a un campeonato que se iba a celebrar la siguiente semana en el Muvia. Por fin me decidí y me presenté. Este fue mi primer campeonato, y mi primera desilusión, puesto que nunca entendí cómo se puntuó. Hubo gente que con más peso corporal levantaron menos kilos que yo. A ellos les dieron trofeos, y yo no recibí ninguno. Esto me enfadó bastante y a partir de ese momento decidí entrenar en serio para ganar sin problemas. En el siguiente campeonato participé en la categoría de 56 kg. y vencí, y he seguido así hasta la fecha.

          La verdad es que esto no tiene muchos alicientes, y lo mismo que me ocurre a mí le ocurre, por ejemplo, a José Rodríguez, puesto que sabemos que, entrenemos o no entrenemos, cualquier campeonato nacional va a ser nuestro, porque no tenemos rivales.

          Antes se hacían trofeos élite, y había una lucha bonita entre los dos, cualquiera podía ganar, y había algo por lo que luchar.

Apolonio Rodrigañez press de banca

          En las competiciones europeas la cosa ya es distinta, y el aliciente mucho mayor. Como te descuides, no clasificas. El año pasado gané una medalla en los Campeonatos de Europa, aunque podía haber sido de oro. Yo salí de España con 55 kg., y al pesarme allí tenía 57 kg., decidí subir un poco de peso para participar en la categoría de 60 kg., pero el día del campeonato en la báscula oficial di 57,1 kg., lo que indica que mi primera pesada al llegar allí había sido errónea, y me vi obligado a participar en 60 kg., pero justo en el límite, lo que me restó posibilidades. Quedé detrás del italiano Lampela, porque tiene un peso muerto impresionante[1].

          En España no tengo estos problemas con el peso, puesto que cuando voy a una competición normalmente no sé en qué categoría voy a entrar. Normalmente suelo participar en los gayo [sic] y, a veces, en los pluma. Lo que hago es participar donde más gente hay, o donde están los más pesados, para dar opción a los más ligeros.

          Este año no pude acudir al Campeonato de Europa, que se celebró en Parma, por problemas económicos, dado que habíamos montado un nuevo gimnasio y las subvenciones oficiales son nulas.

          El año que viene creo que podré participar en los de Munich, porque, aunque yo no tenga dinero para ir, los alemanes me subvencionan. En Alemania soy conocido como buen deportista, puesto que cuando estuve trabajando allí formé parte de la selección alemana de judo, y me aprecian bastante, hasta el punto que la Federación Alemana de Halterofilia ha tenido el detalle de invitarme a participar y deja a mi elección el participar por España  por Alemania. Esto sí que es un buen detalle.

          Respecto a mis métodos de entrenamiento, te puedo decir que yo fundamentalmente aprendo de los extranjeros. En Europa no ocurre lo que aquí, no hay secretos de entrenamiento, la gente te informa de buena gana y no llevan en secreto sus entrenamientos.

          Lo que yo he aprendido hasta ahora se podría resumir en lo siguiente: Es fundamental en powerlifting llevar un método de entrenamiento progresivo e ir con mucho cuidado. He visto en muchos gimnasios que en cinco semanas pretenden preparar a un competidor, y lo que hacen es quemarlo. Suelen empezar la primera semana trabajando a un 50 por 100, la segunda a un 60 y la tercera se van al 100 por 100, porque no son capaces de aguantar una línea de entrenamiento en condiciones; si no hay mucho control por parte del monitor, los alumnos se van a máximos enseguida, y esto es un error que hay que evitar. En fuerza no se puede entrenar así. Hay que llevar un método, seguir una línea de entrenamiento progresivo y hacerlo durar unas ocho semanas, en las que se conseguirá el 100 por 100.

Apolonio Rodrigañez peso muerto

          Un verdadero levantador nunca está desentrenado, durante todo el año sigue una rutina de mantenimiento, basada principalmente en la musculización, y son suficientes ocho o diez semanas para preparar perfectamente un campeonato. En este periodo de preparación para una competición suelo entrenar tres días potencia y dos musculización. El entrenamiento de potencia lo baso principalmente en las negativas, puesto que cuando el músculo se acostumbra a mantener un peso que no es capaz de levantar, adquiere mucha resistencia. Lo ideal es dedicar unas cinco semanas a las negativas más que al levantamiento en sí. Tampoco soy partidario del entrenamiento a base de parciales, yo siempre hago recorridos completos. Entiendo que acostumbrarte a no bajar del todo es un error, puesto que en un campeonato siempre se tiene que hacer de forma completa.

Apolonio Rodrigañez press militar

          Cuando el músculo está bien trabajado a base de negativas, ya puedes empezar a levantar. Suelo tirar unas ocho series de cada ejercicio de la siguiente forma: La primera a un 50 por 100, de 10 ó 12 repeticiones, para calentar; otras tres series, de ocho repeticiones con un 60, un 70 y un 80 por 100, el resto con un peso suficiente como para no hacer nunca menos de cuatro repeticiones, lo cual ayuda a no quemarte, y es donde se adquiere verdaderamente la resistencia y la potencia. Esta rutina la mantengo durante una semana normalmente, y lo que hago es no aumentar de peso, sino de repeticiones, hasta llegar a hacer ocho repeticiones con el peso que el que antes sólo tiraba cuatro. Una vez que se ha conseguido esto, ya estás en condiciones de aumentar otros 10 ó 15 kg., y volver a tirar cuatro. Suelo subir de peso cada semana, o sea, entreno con los mismos pesos toda una semana. Mi lema es aumentar de repeticiones en vez de aumentar de peso. La potencia y la resistencia te lo dan las repeticiones, no los kilos. De esta forma, al cabo de cinco o seis semanas estás en buenas condiciones para un campeonato.

          Respecto a los ejercicios de complemento o de musculización, los hago dos días a la semana, intercalándolos con los de potencia. Los tres grupos que se deben trabajar son el hombro, el tríceps y el curl de bíceps. Para hombro y tríceps tiro ejercicios convencionales, en número de tres o cuatro por grupo, y procurando hacer unas 10 repeticiones en cada serie.


[1] La nacionalidad de Kullervo Lampela, campeón de Europa en 60 kilos en 1980, es finlandesa. Es tío del que fuera gran figura del powerlifting internacional, Jarmo Virtanen.

El total de Apolonio Rodrigáñez en aquella competición fue de 490 (170-110-210); en la categoría de 56 k., en la que Apolonio quería participar inicialmente, se impuso el también finlandés Juhani Niemi con 557,5 (220-115-222,5). Lampela ganó en 60 kilos con 582,5 k. de total (205-107,5-270)

1 comentario en “Apolonio Rodrigáñez: Primer medallista internacional en Powerlifting”

  1. Recuerdo el primer trofeo Muvia al que asistí, era mi 1ª competición a nivel nacional; recuerdo que tanto José Rodríguez el «Titi» como Apolonio Rodrigáñez me parecían como venidos de otro país más adelantado en este deporte pues sus marcas se distanciaban del resto en aquéllas fechas.

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